LA CONCIENCIA

La conciencia no es sólo una actividad descubridora, observadora y transformadora de quien eres, de cómo actúas, de dónde estás, de qué va esto de vivir…sino también una actividad creadora de la realidad y de ti mismo a través de historias, convicciones, creencias, patrones, decisiones…que tomamos-llevamos sin darnos cuenta.
De ahí la importancia de observar-nos, escuchar-nos, ver-nos, saber-nos, para poder hacernos responsables de nuestro camino, vivirnos autónomos y conectados con nuestra esencia de seres divinos…y humanos al mismo tiempo.

EL SENTIDO DE MI VIDA (en este momento)

Lo primero, yo diría que es la intención de abrirme a despertar, a vivir en el despertar.
Y unido a esto, la intención de expandir la conciencia y de expandirme como conciencia. En la dirección de conectar con la FUENTE DE VIDA.
Y algo más terrenal: contribuir, colaborar, co-construir y ayudar a evolucionar a este mundo.
Por último, en la medida de lo posible, vivir en la frecuencia de la alegría y profundamente unido a la vida. O sea, a todos los seres que la conforman.
Y A TRAVÉS DE QUÉ, HACIENDO QUÉ INTENTO VIVIR CADA DÍA, INTENTO EXPERIMENTAR Y CUMPLIR EL SENTIDO DE MI VIDA?
En primer lugar, ofreciendo la terapia que practico, basada en la escucha profunda y la colaboración con otr@s human@s.
En segundo lugar, enseñando y mostrando las virtudes y maravillas de la comunicación consciente, conmigo y con los otr@s.
Lo que me lleva, de alguna manera, a querer vivir en la frecuencia de la alegría y el gozo. Y cantar, bailar, ser amable, escribir lo que me venga, mirar el cielo y agradecer que estamos viv@s.
También diría que pretendo estar atento a mí y a los flujos de la vida. Es decir, escuchar y escucharme para poder ser consciente de mi experiencia y compartirla -con artículos, charlas, entrevistas, libros…-
Entregarme, por tanto, a la vida y a lo que me traiga en cada momento, sin olvidar cuidarme y cuidar a quien encuentre en mi camino.
Estar atento a cualquier belleza y, si me fuera posible, crearla o ayudar a crearla. Sensible a cualquier forma de vida. Al mundo y a cómo puedo participar en él.
También hablar, compartir, convivir con otr@s que no son como yo y permitir, profundamente, que hagan su camino.
Formar a personas que quieran seguir la experiencia de Conversares o similar. Es decir, transmitir lo que puedo aportar para que otr@s tengan más y antes una conciencia que se expande sin cesar.
Vivir en la abundancia y ser ejemplo de ello.
Aprender, aprender y aprender.
Y caminar con, y a través, de mis resistencias, que no son pocas.
En fin, este texto es una declaración de intenciones, un rumbo a seguir…por si acaso sirve a alguien igual que a mí.
Feliz 2026

L@S OTR@S

Para entender al otr@, para acompañarlo, para empatizar con él, necesito saber de mí.
Preguntarme qué deseo profundamente, qué intención me acompaña al acompañarlo, qué siento y desde dónde, cómo me encuentro en esa situación.
Con esta conciencia de mí puedo ver más allá de la superficie del otr@, permitirle que siga siendo él en su camino y yo caminando junto a él.
Abrazarme con él y sentirlo profundamente sin ninguna intención de cambiar nada de lo que le ocurre. Nada de lo que es. Solo unirme a él.
Así, en cualquier caso y siempre, todo movimiento empieza en mí, nace de dentro de mí.
Toda conexión con cualquier ser, con el universo, con la energía viva, proviene de lo más profundo de mí.
No se puede compartir con el otr@, de verdad, sin esa conexión vital con lo más hondo de mi ser.
Ser un@ con l@s otr@s, con el mundo, con el universo, empieza y continúa, siempre y de cualquier modo, en mí. En ese saber de mí. En ese escuchar mis infinitos yos que juegan y se multiplican en constante evolución, creando un juego complejo abocado, sin lugar a dudas, a la alegría de saberse viv@.