PODEMOS DECIDIR…

lo que sentimos hacia nosotr@s mism@s?
Los sentimientos hacia un@ mism@ están basados en lo que un@ cree de sí mism@. Y esta creencia, a su vez, está basada en los pensamientos que repetidamente aceptamos como verdaderos e incuestionables. Supuestamente basados en la evidencia, en la experiencia y en los que, a veces, de tan acostumbrados cómo estamos a recibirlos, ni siquiera reparamos.
Sin embargo, estos pensamientos sobre los que se basan nuestras creencias son intercambiables, cuestionables, revisables. Incluso pueden ser falsos. O sustentados en percepciones distorsionadas, sesgadas, determinadas por el medio en el que vivimos o, simplemente, negligentes.
Es decir, si. Sí puedo decidir qué siento hacia mí mism@.
Aunque no lo parezca. Aunque sea algo que parece imposible e impensable.
“Yo soy como soy”. Esta es la frase a la que recurrimos en muchas ocasiones para certificar que sé quién soy y que esto es inmodificable.
Pues, no. Es modificable. Es cuestionable. És decidíble. Puedo poner mi atención y mi conciencia en revisar y cuestionar tantos pensamientos que hablan de mí, que sustentan frágiles creencias sobre mí, que nos hacen sentir (la mayoría de las veces) un profundo rechazo hacia nosotr@s mism@s. Que nos hacen sufrir. Nos limitan y nos constriñen.
Pero, atención, somos libres. Somos dueñ@s de nuestra mirada.
Una mirada que define y determina. Nada menos.
CONVERSACIONES Y RISAS
DETRÁS DE LAS SOMBRAS
LA VIDA NOS PROPONE RETOS

Para cuestionar nuestras estructuras mentales, para ver más allá de nuestra mentalidad -que nos ha servido hasta ahora, pero que empieza a ser una rémora-.
Sin embargo, estos desafíos, que nos llegan en forma de sucesos, circunstancias, elecciones…se enmarañan tanto, nos confunden tanto, son tan evaluados por amig@s, por familiares, por nuestros propios prejuicios y juicios que muchas veces nos quedamos flotando, nadando en ese mar de extravíos,
conflictos, dudas, urgencias -muchas urgencias- , heridas, reproches, deudas, necesidad de dinero, trabajo -tengo que trabajar más aún, si cabe- rabias, miedos, compasiones hacia otr@s que sufren o hacemos sufrir, adicciones -para huir de tanto sufrimiento-, enganches, mixtificaciones, inercias…que no atisbamos que el reto profundo, verdadero, incisivo, claro, implica cambiar de mentalidad, cuestionarse lo que un@ cree la única posibilidad y, además, inevitable: no es que no quiera es que no puedo, ahora no. Y seguimos convencidos de que lo único que nos queda es seguir remando, más y más, cada vez con menos fuerzas, en una carrera sin saber adónde nos lleva…hasta que no puedes más o una enfermedad te paraliza o alguna circunstancia, quizás un arrebato de lucidez, te permite descubrir que puedes detenerte, que , por supuesto, hay más caminos , que no tienes por qué seguir remando sin rumbo y extenuad@, que, cuando decides levantar la cabeza, puedes ver un horizonte inmenso, lleno de vegetación, donde aquella flor hermosa y única que creíste vislumbrar una vez, crece por doquier.
LA GRATITUD
EL TORBELLINO DE LA VIDA

Dice Eckart Tolle que la vida es una aventura no un viaje organizado. Esto, para mí, significa que la vida es un proceso de construcción y deconstrucción, de subidas y bajadas, de encuentros y desencuentros, de situaciones que empiezan y acaban, y vuelven a empezar, de movimiento constante, de experimentar y ser consciente de esa experimentación (o no).
Sin embargo, pretendemos, una y otra vez, que el cambio no nos afecte, no nos suceda. Intentando vivir ajenos a esos (¿hermosos?) procesos de construcción y deconstrucción que nos aterrorizan. Buscando la felicidad eterna, inmóvil, infinita que tod@s hemos experimentado una y otra vez que no existe, que no nos ocurre, que no se alcanza, que no es de este mundo.
Así es que procuramos minimizar el resultado buscando un trabajo fijo y seguro, una relación estable y duradera, una visión del mundo pétrea e irreversible, unas rutinas surcadas en el tiempo.
Pero el movimiento no cesa en esta tierra, en este tiempo, en el tiempo lineal que llamamos vida.
Por lo tanto, podemos optar por unirnos a la fiesta, ir de la mano de lo que suceda, saborear (y disfrutar, si es posible) de los devenires de cada día, de cada situación. De ir viendo cómo evolucionan nuestr@s hijos, nuestras relaciones, nuestros entramados sociales. De ir experimentado, con todo el brillo y la gloria de la vida, cómo crece nuestra conciencia, cómo se transforma nuestra organización mental. O no.
En cualquier caso, ya no somos aquel/la que salió en la foto hace no sé cuántos años…aunque de vez en cuando nos invada la nostalgia. Hemos vivido retos, hemos cruzado desiertos. Hemos crecido en conciencia.
Así es que cuando giramos la cabeza hacia el presente nos podemos ver-desde esta perspectiva- mucho más hermos@s que aquel/lla que se perdió en la bruma.
CERRANDO EL CÍRCULO PARTE 2
El pasado viernes 16 de junio presentamos la segunda parte de la entrevista con Eva Pérez. Este es un fragmento de esa entrevista que podéis ver en el canal de YouTube conversaresweb
UN CLIC

Cuántas vueltas y vueltas!
Sobre lo mismo?
Quizás sí.
O quizás una impresión.
Sé que estoy cerca de descubrir algo.
O de sentirlo.
Intuyo la mirada desde otro lugar.
Hay más posibilidades.
Seguro.
Vislumbro algunas certezas.
No sé cómo expresarlo.
Pero está ahí, muy cerquita.
Es un clic.
Para ver de otra manera.
Para sentir de otra forma.
Está muy cerquita.
Es un clic.

