DETRÁS DE LAS SOMBRAS

DEJARLO. 
FLUIR. 
EL TIEMPO. 
EL ESPACIO. 
ESTO QUE NO SÉ QUÉ ES. 
ESTO
VIVIR. VIVIRLO. 

DETRÁS DE LAS SOMBRAS 
SIEMPRE HAY LUZ. 
LA LUZ QUE PROYECTA 
SU SOMBRA. 

VIVIR. VIVIRLO 
NO ESCONDERSE. 
(A ser posible)
MIEDO
(Fuego amigo)
QUÉ HAY DETRÁS DE TI?
VIVIR. VIVIRLO.

LA VIDA NOS PROPONE RETOS


Para cuestionar nuestras estructuras mentales, para ver más allá de nuestra mentalidad -que nos ha servido hasta ahora, pero que empieza a ser una rémora-.
Sin embargo, estos desafíos, que nos llegan en forma de sucesos, circunstancias, elecciones…se enmarañan tanto, nos confunden tanto, son tan evaluados por amig@s, por familiares, por nuestros propios prejuicios y juicios que muchas veces nos quedamos flotando, nadando en ese mar de extravíos,
conflictos, dudas, urgencias -muchas urgencias- , heridas, reproches, deudas, necesidad de dinero, trabajo -tengo que trabajar más aún, si cabe- rabias, miedos, compasiones hacia otr@s que sufren o hacemos sufrir, adicciones -para huir de tanto sufrimiento-, enganches, mixtificaciones, inercias…que no atisbamos que el reto profundo, verdadero, incisivo, claro, implica cambiar de mentalidad, cuestionarse lo que un@ cree la única posibilidad y, además, inevitable: no es que no quiera es que no puedo, ahora no. Y seguimos convencidos de que lo único que nos queda es seguir remando, más y más, cada vez con menos fuerzas, en una carrera sin saber adónde nos lleva…hasta que no puedes más o una enfermedad te paraliza o alguna circunstancia, quizás un arrebato de lucidez, te permite descubrir que puedes detenerte, que , por supuesto, hay más caminos , que no tienes por qué seguir remando sin rumbo y extenuad@, que, cuando decides levantar la cabeza, puedes ver un horizonte inmenso, lleno de vegetación, donde aquella flor hermosa y única que creíste vislumbrar una vez, crece por doquier.

EL TORBELLINO DE LA VIDA

Dice Eckart Tolle que la vida es una aventura no un viaje organizado. Esto, para mí, significa que la vida es un proceso de construcción y deconstrucción, de subidas y bajadas, de encuentros y desencuentros, de situaciones que empiezan y acaban, y vuelven a empezar, de movimiento constante, de experimentar y ser consciente de esa experimentación (o no).
Sin embargo, pretendemos, una y otra vez, que el cambio no nos afecte, no nos suceda. Intentando vivir ajenos a esos (¿hermosos?) procesos de construcción y deconstrucción que nos aterrorizan. Buscando la felicidad eterna, inmóvil, infinita que tod@s hemos experimentado una y otra vez que no existe, que no nos ocurre, que no se alcanza, que no es de este mundo. 
Así es que procuramos minimizar el resultado buscando un trabajo fijo y seguro, una relación estable y duradera, una visión del mundo pétrea e irreversible, unas rutinas surcadas en el tiempo. 
Pero el movimiento no cesa en esta tierra, en este tiempo, en el tiempo lineal que llamamos vida. 
Por lo tanto, podemos optar por unirnos a la fiesta, ir de la mano de lo que suceda, saborear (y disfrutar, si es posible) de los devenires de cada día, de cada situación. De ir viendo cómo evolucionan nuestr@s hijos, nuestras relaciones, nuestros entramados sociales. De ir experimentado, con todo el brillo y la gloria de la vida, cómo crece nuestra conciencia, cómo se transforma nuestra organización mental. O no.
En cualquier caso, ya no somos aquel/la que salió en la foto hace no sé cuántos años…aunque de vez en cuando nos invada la nostalgia. Hemos vivido retos, hemos cruzado desiertos. Hemos crecido en conciencia.
Así es que cuando giramos la cabeza hacia el presente nos podemos ver-desde esta perspectiva- mucho más hermos@s que aquel/lla que se perdió en la bruma. 

CERRANDO EL CÍRCULO PARTE 2


El pasado viernes 16 de junio presentamos la segunda parte de la entrevista con Eva Pérez. Este es un fragmento de esa entrevista que podéis ver en el canal de YouTube conversaresweb

UN CLIC

Cuántas vueltas y vueltas!
Sobre lo mismo?
Quizás sí. 
O quizás una impresión. 
Sé que estoy cerca de descubrir algo.
O de sentirlo. 
Intuyo la mirada desde otro lugar. 
Hay más posibilidades. 
Seguro. 
Vislumbro algunas certezas. 
No sé cómo expresarlo. 
Pero está ahí, muy cerquita. 
Es un clic. 
Para ver de otra manera. 
Para sentir de otra forma. 
Está muy cerquita. 
Es un clic.

NO SABEMOS NADA

En el libro “HUMANITAS” de Xavier Ginesta y Sergi Torres, se explica cómo la inteligencia es un proceso colaborativo. 
Así, millones de neuronas colaboran en nuestro cerebro, en un proceso simbiótico, para funcionar al final como una inteligencia conjunta. 
Es lo que en la teoría de sistemas complejos se llama un comportamiento emergente: una propiedad de alto nivel que emerge del funcionamiento del sistema considerado globalmente y que no posee ninguna de sus partes por separado. 
Y para mostrar ejemplos de inteligencia, hablan de las plantas y citan un libro (Sensibilidad e inteligencia en el mundo vegetal de Stefano Mancuso) en el que se explica cómo las plantas sin tener ojos, oídos, boca, piernas… pueden oír, detectar dónde está el sol, exhalar un aroma fascinante, conseguir que ciertos animales transporten su polen…detectan la humedad del terreno, qué tipo de nutrientes tiene, si hay campos electromagnéticos…
O cómo en un bosque crean una conexión reticular de raíces a través de las cuales intercambian información química y nutrientes. 
Y, a propósito de esto, se hacen la siguiente pregunta:
“La verdadera cuestión es si la inteligencia humana está suficientemente desarrollada para entender las diferentes formas de inteligencia que emanan de los diferentes patrones colaborativos de la naturaleza”
Es decir, no sabemos nada. Creemos que controlamos, que conocemos, qué sabemos donde pisamos y cómo es el mundo donde vivimos. Pero no sabemos nada. Vivimos ajenos a múltiples formas de inteligencia y,como mucho, las menospreciamos (si es que sabemos de su existencia). No tenemos ni idea del prodigioso milagro de la vida desarrollándose de tantas maneras y desde tantas perspectivas. 
Y, además de entender difícilmente todo este abanico de inteligencias diferentes, creemos que la única válida es la nuestra. Sin tener mucha idea tampoco de qué es inteligencia. 
O, como explican los autores de HUMANITAS, sin tener en cuenta que es un proceso colaborativo. 
Quién lo diría, nosotr@s, tan convencidos de que sol@s lo podemos todo. 
Y la naturaleza, mostrando y demostrando, la inteligencia de colaborar para ser inteligentes.