EL PÉTALO

Hay un pétalo granate sobre mi mesa. 
Debe de haber entrado volando 
y se ha quedado aquí 
a dormir conmigo,
a vivir conmigo. 
Vivir en el mejor de los sentidos, 
en el más amplio de los sentidos. 
Vivir. Compartir mi mesa.
Recibir mi mirada, 
descansar sobre el papel que lo recibió y que hoy lo acoge. 
Ese pétalo representa todo lo que hay de vida y no es humano. 
Y que no es estrictamente cemento o asfalto. 
Representa otra mirada 
donde yo no soy el único ni el rey. 
Donde hay millones de seres
con millones de existencias, 
con millones de caminos,
con millones de miradas.
Y yo soy solo, y nada menos, que uno de ellos.

«CUANDO HACES LO QUE AMAS…

Es el amor quien lo hace, no tú”. 
Esta expresión del libro “Aurum” me dejó, literalmente, con la boca abierta. Porque yo he vivido, vivo, esa situación, esa realidad. 
Me decía el otro día una amiga que por qué no hago las sesiones más cortas y yo le contestaba que necesito no tener límites de tiempo porque me entusiasmo y pierdo la noción de ese tiempo muchas veces. Se colapsa, por así decirlo. 
Sin embargo, lo más interesante es que, en medio de bastantes sesiones, soy consciente de que yo -mi yo personal- no tengo solución, ni siquiera salidas, ante lo que me están contando. 
Es más, me abruman algunas situaciones que, además, me recuerdan a otras mías. Así es que, me abandono, me rindo ante la situación y permito que sea el amor el que actúe. 
Y, extraordinariamente, al cabo de un rato, cuando el ritmo de la sesión lo necesita y cuando, generalmente, me he olvidado de que no tenía ni idea de por donde tirar, empiezan a emerger palabras, un discurso, algún punto de vista que al primero que sorprenden es a mi que me maravillo ante aquello que, de verdad, no sé de dónde sale. Y, así, el milagro se produce una y otra vez, una y otra vez…
Y vuelvo, bastante más humilde, al lugar de origen.

EL HURACÁN DEL UNIVERSO

(ME) IMAGINO ESTAR DETENIDO EN EL ÚLTIMO ESCALÓN DEL UNIVERSO 
PARA CONTEMPLAR AL SOL PINTÁNDOSE DE ROJO VINO AMARÍA DESPRECIAR A LAS PRISAS, HURAÑAS Y ENGREÍDAS, PARA CHARLAR CON LA AMBICIÓN DE MIS HERMOSAS CONTRADICCIONES.
GOZARÉ AL SENTIRME PASO GRABADO EN LA PIEL DE CUALQUIER TIERRA. 
PUGNO POR ESTAR MUY, MUY DESPIERTO PARA RECIBIR A LA LUNA CUANDO SE BEBE LA TARDE.

TERAPIA CONSCIENTE:UNA LUZ EN EL CAMINO

Una terapia consciente es, desde mi punto de vista, un lugar de referencia, la posibilidad de alumbrar tu sueño, tu oscuridad. 
Un punto que se vislumbra en medio de la zozobra, que transmite calma, que te hace sentir que alguien sabe por donde vamos y que sirve de guía para que tú, por ti mismo, descubras como tus pies van hilvanando el rumbo que quieres darle a tu vida. 
En medio de la tormenta, del túnel que andas atravesando, un fanal de de luz clara resuena en la noche para que puedas sentir que no estás sol@, que hay una salida -o muchas- del túnel, que, desde esa claridad, el terror mengua y las cosas se ven de otra manera. 
Y es que, al final, un@s para otr@s somos una cadena de luces que brillan y alumbran la oscuridad para hacernos más y más conscientes. 
La terapia consciente nace, desde sus raíces, para ser una de ellas.

CUARENTA SOLES

Cuarenta soles colman 
una raya
de deslumbrante verde;
y todos los mares
y sus azules
se convocan para lucir
una tarde cegadora.
Como si fuese así 
de sencillo vivir, 
o dejarse vivir, 
y ser al mismo tiempo
espectáculo y luz y agua
y quietud y alegría 
y un surco 
de espumas blancas, 
ignorantes de donde habitan,
si en el cielo o en el mar,
DE TAN PEGADITOS 
COMO ANDAN.

HABITO

HABITO UN SISTEMA

GARABATEADO
DE ESTRELLAS

(QUE) SE ACERCAN 

Y SE REVUELVEN

CONTRA LA MISERIA.

SIN EXPLICACIÓN

LA IMPORTANCIA DEL FRACASO


Desde diferentes ámbitos me llega esta reflexión: el fracaso, el error -que no es lo mismo-, ser marginado, caer, hundirse, estar perdido, extraviado, haber metido la pata hasta el colodrillo, ser el patito feo… son mecanismos de aprendizaje valiosísimos (lo cual no quiere decir que nos tengan que gustar o que no los suframos) y el sustrato básico sobre el que se edifica una posibilidad de salir airoso en muchas situaciones en esta vida o de tener algún tipo de éxito (no confundir con fama) o de tener el estímulo para aprender y/o la confianza para entregar tus talentos al mundo o tener la capacidad de hablar con la humildad y el convencimiento del que ha sido derrotado mil veces. 
Decía Pablo Flores en el Festival de la Conciencia que nos encontramos una y otra vez en nuestras vidas con la misma (o parecida) situación que nos enfrenta a un reto (y puede que a un fracaso) no porque hayamos hecho algo mal sino porque tenemos que experimentar esta situación en diferentes momentos de madurez de nuestra vida para poderlo ver desde diferentes perspectivas hasta estar totalmente preparados para pasar a otra etapa. 
Así, en la Terapia Consciente valoramos profundamente ese momento de sumergirte en el dolor y la rabia del fracaso, del completo extravío, del error que te avergüenza, como un punto de inflexión, de máximo aprendizaje, de valor incalculable. 
Y, desde ahí, pretendemos que puedas verlo de ese modo para que te sirva de estímulo, de motor para dar un salto en tu vida. De conciencia, claro, de conciencia. 

CONOCERNOS

…día y aire, y sabernos mundo y vida y universo inabarcable. 
Y creernos canto de pájaro y risa fresca y mirada grave. 
Y comprobar que lo desconocido es el infinito y verse minúsculo e inmenso. 
Y disolverse en la brisa del cielo y adentrarse en la corriente del mar inquieto. 
Y viajar por los recovecos de la mente y los secretos del deseo. 
Y retornar al extático silencio del océano profundo.
Sin ningún rumbo.

TERAPIA CONSCIENTE: LA MIRADA LIBERADA

Es un nuevo concepto de terapia que ya está aquí pero que precisa ser nombrada y vista. 
A diferencia de la terapia clásica, no pretende “curar” a alguien porque está “enfermo”. 
Es más un campo de enseñanza-aprendizaje, de descubrimiento de una mirada que puede no estar esclavizada ni sometida por los dictados de la cultura en la que vivimos, o por los sucesos que nos ocurren, o por el devenir de lo que pensamos que va a pasar, o por las creencias de lo que es el mundo…
Es un espacio de conexión, de reconocimiento, de encuentro. Es una nueva vía para cuestionarte y cuestionar la narración de tu vida y de ti mismo.
Individualmente o en grupo abre una brecha en una visión monolítica de la vida. Hacia una mirada liberada que se sabe plena. 

TERAPIA CONSCIENTE

Una terapia consciente, para mí, es un lugar de encuentro con la otra persona, no solo para resolver problemas, sino, sobre todo, para reconocernos mútuamente como seres humanos intentando sintonizar con nuestra fuente, con nuestra consciencia, con nuestra razón de ser en la vida como vida. 
Y toda vida, aunque no lo parezca, aunque no nos lo creamos, es plena tal como es. Solo hay que poder verlo así, solo hay que descubrirse en esa mirada. 
Y ahí la labor del terapeuta: ayudar a, colaborar con la posibilidad de conectar con esa mirada. ¡¡¡¡Qué gozo!!!!