Aunque lo usamos indistintamente. Y,quizás, en cada separación hay una rotura, un romperse en pedacitos para volver a comenzar. 
Pero una ruptura no es lo mismo. Ni siquiera es lo mismo que una separación. 
Y seguimos creyendo que para separarse es necesaria una ruptura, sobre todo, la creencia profunda de que el otr@ me ha hecho algo suficientemente malo, doloroso, dañino…como para que me separe de él/ella, para que lo ”abandone”.
Qué interesante el lenguaje!!!
Sin embargo, una separación puede ser , simple y llanamente, un adiós, un “hasta aquí llegó nuestro camino juntos”, infinito reconocimiento por lo que he vivido contigo y lo que he aprendido contigo y de ti. Esta persona nueva que soy te agradece profundamente haber estado en mí evolucionar y te desea lo mejor. 
Y,claro que habrá reproches, desencuentros, diferentes puntos de vista…
Por eso hemos decidido emprender rutas nuevas y diferentes. Pero no hay culpa, no hay culpables, no hay enemig@s, no hay “si lo hubiera hecho de otra manera”. No hay más rabia de la necesaria, no hay “yo me libro, tú te hundes”. 
Y,tal vez me quede rot@, pero consciente de que hoy empieza un nuevo caminar. En paz